Antes de todo
Antes del primer prompt.
Hay preguntas que tardan años en encontrar una respuesta.
Trabajaba en una empresa del sector asegurador en Perú. Mi escritorio estaba a pocos metros del equipo de marketing digital. Mientras yo analizaba procesos, allí se hablaba de campañas, creatividad y tecnología. Sin darme cuenta, cada vez miraba más hacia ese lado de la oficina que hacia mi propia pantalla.
Había algo en ese mundo que despertaba mi curiosidad. No sabía si estaba preparado, pero tampoco quería quedarme con la duda. Así que un día reuní el valor suficiente para pedir una oportunidad.
La respuesta fue no.
Pensé que aquella conversación había terminado ese mismo día. Hoy creo que fue exactamente lo contrario.
Fue el comienzo.
Durante los años siguientes tomé decisiones que, en ese momento, parecían no tener relación entre sí. Renuncié a una carrera corporativa que me daba estabilidad, trabajé en una startup, emprendí mis propios proyectos y, más adelante, empecé a ofrecer mis primeros servicios como freelance. Después de todo ese recorrido entendí algo importante: mi verdadera curiosidad siempre había estado cerca del marketing, la publicidad y la forma en que las ideas conectan con las personas. Esa inquietud que había nacido tiempo atrás no se había apagado; seguía ahí, más viva que nunca.
En ese camino apareció una persona en el momento justo. No vino a decirme qué hacer. Tampoco a cambiar mi rumbo. Hizo algo mucho más sencillo y, al mismo tiempo, mucho más importante.
Me enseñó una forma diferente de aprender. Me hizo descubrir que Internet podía ser mucho más que un lugar para entretenerse. Podía ser una universidad sin horarios, donde la curiosidad siempre encontraba una nueva puerta.
Desde entonces dejé de esperar oportunidades.
Empecé a construirlas.
Y, casi sin darme cuenta, ese camino me trajo hasta Madrid.
Llegué para cursar un máster, convencido de que venía a estudiar. Con el tiempo entendí que había venido a algo mucho más importante: a demostrarme que todavía era capaz de empezar de nuevo.
Todavía no sé dónde estaré dentro de unos años. No sé en qué estaré trabajando. No sé si seguiré viviendo en España.
Y, curiosamente, esa incertidumbre ya no me preocupa como antes.
Porque entendí que las decisiones más importantes de mi vida nunca aparecieron cuando tenía todas las respuestas. Aparecieron cuando decidí avanzar sin conocer todavía el camino.
Por eso existe este espacio.
No porque haya encontrado todas las respuestas, sino porque sigo disfrutando el camino de buscarlas.
Si alguna de las historias que encuentres aquí consigue hacerte una mejor pregunta, entonces este proyecto ya habrá cumplido su propósito.
Bienvenido a Antes del Prompt.
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